17/4/09

"Agua salada"


Hola… esta semana he estado andando sola por las montañas. O eso creía yo.


Josué, Marcelo y yo, quedamos en repartirnos las tareas, mientras llegaban los nuevos habitantes de la aldea. Yo fui a buscar leña para la chimenea y algunos frutos del campo para hacer una pequeña despensa para Marcelo.
Salí al monte muy temprano. Era la primera vez que salía sola. Al principio, me sentí muy extraña y con algo de miedo. A pesar de que esta no es tierra de lobos, estaba asustada por si alguna otra bestia del bosque me atrapaba.
No ha sucedido, pero he estado perdida. Comencé a dar vueltas en círculos y no me di cuenta hasta pasados tres días. Fue entonces, cuando tuve aquella alucinación…


El viento dejó de soplar y los ruidos se apagaron. Todo quedó tan quieto que parecía irreal. De pronto, una gran luz blanca me rodeó y me entró mucho calor. Perdí la consciencia. Cuando abrí los ojos, me encontré en un lugar lleno de agua. Nunca había visto nada parecido. El agua brillaba y se movía formando ondulaciones. Había un olor especial en el ambiente. Como tenía sed fui a beber de aquella masa de agua. No pude. El agua estaba muy rara. No estaba insípida ni dulce, sino salada. ¿Os lo podéis creer?


Después de aquello, mi sed aumentó y aumentó. Cerré los ojos deseando una gran jarra de agua del manantial de mi aldea. Respiré tranquila al imaginarme dicha escena.


Abrí los ojos. No había agua de mi manantial, pero allí estaban Josué y Marcelo, mirándome con cara alegre.
- Hola. Por fin has vuelto. Has estado “perdida” una semana entera – Dijo Josué.
- ¿Cómo me habéis encontrado? – Pregunté yo, aún extasiada de mi trance.
- Nunca te has ido de la aldea, Serena. No hemos tenido que ir en tu busca. Cuando llegó la noche del primer día, tú simplemente te fuiste a acostar, hasta hoy. ¿Has estado soñando?


Soñando decía Josué. No, eso no era un sueño. Yo había estado en aquel lugar lleno de agua salada. Les pregunté si alguno sabía si eso era real, si un sitio así existía. Josué abrió mucho los ojos y sorprendido dijo que sí, que él había conseguido llegar una sola vez a un lugar llamado mar. Yo le dije que nunca había oído hablar del mar, ni nada por el estilo.


Josué me ha dicho que sabe la explicación a lo que me ha pasado. Pero no me lo ha querido decir todavía. Dice que me recupere del “viaje” y que me sienta fuerte para ayudar en este pueblo rodeado de misterio y silencio.
Eso haré. Veremos si antes de su explicación, no caigo de nuevo en esa magia del sueño real donde he estado todos estos días.


Voy a descansar. Buenas noches.
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1 comentario:

  1. SIGNIFICARÁ ALGO DIGO YO ¿NO?
    BESOS Y ABRAZOS

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