1/10/09

“Tierra Opaca”

Después de mi “aventura” en la sala blanca, he estado muy tranquila y feliz esta semana.

Mis compañeros de clase, me han apoyado mucho y hemos unido más nuestros lazos.
Lo cierto, es que aquí, apenas se habla. Solo se mira, se observa… no se suele necesitar más. Pero no tienen miedo de acercarse a darte un abrazo o un beso. Aunque no te conozcan, aunque sea la primera vez que los has visto. Llena de paz y de alegría, el sentirse tan acompañado.

Como sabéis, vengo de una aldea oscura (Tierra Opaca), en la que cualquier contacto físico o no, son excepciones. Hasta con la familia, solemos tener especial recato. Sobre todo si vamos andado por las calles de la ciudadela.
A veces, yo me sentía apartada y extraña en ese lugar, ya que siempre he sido una persona muy cariñosa y abierta con todos (es lo que tiene trabajar desde pequeña en una posada. He conocido gente de todas partes, aventureros o viajeros, de casi todos los lugares. Y muchos de ellos, sí eran diferentes y para nada silenciosos. He tenido mucha suerte de trabajar en la posada con mis padres).

Otra cosa por la que estoy mucho mejor, es que, desde hace unos días, mi cuarto (donde descanso), ha cambiado de color de nuevo. Y ha sido a causa de Isabel.
Creo que Josué y Lorenzo hablaron de mí por mucho rato, después de mis tristezas, y llegaron a la conclusión de que una compañera de habitación, me haría mucho bien (aunque es cierto, que me han felicitado también, por salir tan rápido de la sala. Dicen que tengo una gran capacidad y que tengo que aprender a controlar mis pensamientos y sentimientos. Que si lo consigo, podré controlar pronto mi mente).

Isabel está todo el día feliz. Ríe mucho y me contagia… la habitación desde que llegó, es casi blanca.
Ya os contaré más cosas de ella. Entro a clase con Lorenzo en poco rato (espero que siga hablando de los restos…).
Hasta luego. votar

2 comentarios:

  1. Buena clase..felicidades por tu nueva compañera.

    Cálido abrazo

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