17/12/09

"De Vuelta"


Hemos regresado. Los tres.
Jeno llevaba razón.
Lorenzo, estaba tan inmerso en el pasado, que apenas se daba cuenta de la realidad.
Sus experiencias de estos días, nos han hecho comprender un poco mejor a las personas que vivieron aquí, hace ahora miles de años.
Uno de los sabios, que han acompañado a Lorenzo todas estas semanas, fue uno de los antepasados de Lorenzo.
- Ha sido una gran ayuda - Nos ha dicho el anciano - Ocurrió todo como en un libro. Parecía estar escrito desde hacía años.
- Claro... pensé yo al escuchar aquello. Josué, encontró algún documento antiguo, donde aparecía el nombre de Lorenzo. Las cosas vividas por el viejo maestro, ya estaban escritas...
Lorenzo, ha llevado un diario en el pasado. Os dejo, uno de los tantos escritos, que ha realizado desde allí:
"Día primero. En busca de los niños del pasado:
Cuando me desperté esta mañana en la habitación de la torre, ya tenía en mente mi viaje.
No le dije nada a Josué, ya que sé, que no me habría dejado marchar solo.
Después, de estar todo el día andando y sin comer, he llegado a un lugar extrañamente gris.
El paisaje que tengo ahora mismo delante, es árido y solitario. En la lejanía, se distinguen grandes montañas desérticas. Sé, que los niños han pasado por aquí, porque he encontrado uno de los artilugios que les regalé. También hay trozos de tela, muy parecida a la de los ropajes de los chicos. Parece, que algo malo les haya pasado, ya que tengo la sensación de que salieron corriendo de este lugar.
Me gustaría haber venido con alguien más. Esta situación es peligrosa para una persona sola. Pero, ya he de continuar mi camino. Es posible que no haya tiempo que perder si es cierto que los muchachos están en peligro.
Necesito dormir... Seguiré luego.
Día... (¿Segundo?). La expedición continua.
No sé cuantos días han pasado desde que escribí lo anterior. Pienso que el tiempo y el espacio, se han debido de unir en uno, ya que no siento nada. La sensación de quietud y sin embargo desasosiego que tengo, nunca las había tenido.
El paisaje que me rodea es muy diferente al que veía cuando me quedé dormido.
Lo que hay, ya no es gris ni desértico, sino que hay un gran bosque verde cercándome. No veo a nadie, pero tengo la impresión de que me observan.
Puede ser... ".
Después de este segundo día, Lorenzo apenas escribió con coherencia. El cuaderno, donde ha estado escribiendo, casi se ha hecho trizas. Él mismo, parece hecho añicos.
Josué dice, que aún no ha conseguido dejar el pasado atrás. Que sigue en su cabeza...
Yo espero que no sea cierto. Necesito que Lorenzo nos cuente tantas cosas...
Voy a clase.
Hasta luego.
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1 comentario:

  1. Excelente tu relato...aprovecha la clase todo lo que puedas.

    Gracias por compartir.

    Cálido abrazo.

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