11/2/10

“De Regreso Al Ahora”

Desde hace tres días, por las mañanas,  me despierto nerviosa.
He regresado a mi presente, sin ninguna motivación.

Después de las palabras de la anciana, me dirigí a hablar con Lorenzo. Éste, con su cara más envejecida, me animó:
- ¡Serena! – Exclamó – Lo que me cuentas es muy bueno. Tus antepasados cuidan de ti. No debes de olvidar que tú, al igual que yo, no pertenecemos realmente a esta época.
- ¿Pero que dices maestro? – Pregunté muy extrañada - ¿Cómo es posible que digas eso, si hasta hace unos días, no querías saber nada del presente?

El anciano con una pequeña sonrisa, me convenció:
- Eso que dices no fue del todo cierto. Lo que he hecho en este pasado, es absorber todo lo posible. He deseado experimentar cosas que nunca había sentido y me he esforzado en ser otra persona, para llegar a comprender.
- Llegar a comprender ¿qué? – Miré a los ojos al anciano maestro, y vi en su rostro, la imagen del anciano Lorenzo, maestro de la torre.

La respuesta me llevó al ahora con tal ímpetu, que todas las enseñanzas de esos días en el pasado, pasaron a segundo plano.

- Comprender las vidas de las personas de este pasado. Como te he contado muchas veces en clase, el tiempo es relativo. El pasado, presente y futuro se entremezclan en ocasiones, dando lugar a situaciones que parecen irreales. Es habitual, que esos pasados y futuros, sean más de uno. Todo es en función, de la persona que observe esa época.

- De acuerdo maestro… eso quiere decir que existen muchos pasados paralelos al nuestro, pero… ¿cómo puede ser que hayan dos personas iguales viviendo tiempos o épocas diferentes?

- La anciana de este pasado eres tú, como ella dice Serena. Me lo contó al poco de llegar, y me dijo que una persona que era yo, había cuidado de ella desde muy niña. Aunque en estos momentos del presente de la anciana, “yo” ya no existo – Quedó en silencio y continuó – Serena… hemos de regresar. Tenemos que ir a la torre. Aquí ya no tenemos nada que hacer. Tú has de llegar a comprender y tienes que hacer lo que yo acabo de hacer en este pasado…

- ¿Cómo? No entiendo maestro. Las dudas que tengo son muchas, y cuanto más hablas, menos comprendo. ¿Ir a ese otro pasado que me dice la anciana, para estar en la piel de esas personas? ¿Pero de que servirá?

- Eso es lo que has de comprender por ti misma. Lo que sí puedo decirte, es que yo voy a estar contigo si me necesitas. Sea más joven o más anciano, yo siempre estaré a tu lado.


Le sonreí y le di un gran abrazo. Después de aquello, fuimos a despedirnos de la anciana y de las gentes del lugar. Nuestra aventura en aquella época, había terminado (por el momento).
Besos para todos.
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1 comentario:

  1. Hola, Carol. Muchas gracias por tu visita. Me pasaré con más calma para leer tus relatos de Serena.
    Un saludo

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