12/5/10

“Saúl Y El Teatro”

Las mañanas se me hacen muy cortas.

Desde que está aquí Jota, las enseñanzas son más divertidas. Saúl, un amigo de ella, también ha venido a la torre.

Es circense y maestro de artes escénicas. Ahora, todos los días damos clase con él.

Estamos preparando una obra de teatro.
La representación se hará en un pueblo cercano.
Todo estamos muy contentos.

Mariana también participa.
Hace un par de días, llegó a la torre con intención de marcharse enseguida, pero creo, que fue, al ver a Saúl, que cambió de opinión.

- Siempre me han gustado mucho las artes escénicas – Me dijo – Desde pequeña, que representé una obra de un cuento infantil.

Lo cierto es que me parece, que no solo está interesada en la obra de teatro de Saúl, sino también en él. Aunque éste y Jota, pasan la mayor parte del tiempo juntos.

Saúl es un joven alto y delgado.
Los dedos de sus manos son tan largos, que llaman la atención.
Desde que llegó a la torre, lo veo correr de un lado a otro sin parar.
Es una persona con mucha energía y entusiasta con su trabajo.

Los ensayos con él, son ante todo, un no parar. Lo que más se le oye decir durante ellos, es un largo y expresivo: - ¿Repetimos?

Terminamos las clases muy cansados, pero no nos importa.

La representación la haremos en la “aldea de los niños”. La llamamos así, porque en ella, viven sobre todo niños y niñas sin familia. Al principio, ellos se reunieron en el pueblo para ayudarse los unos a los otros, pero poco a poco, adultos de otras tierras fueron llegando.

Hoy en día, se parece mucho a otras aldeas, pero las bases de la convivencia la establecieron los niños, y aún continua así.


Tengo que ir a ensayar.
Os seguiré contando.
Hasta luego. votar

1 comentario:

  1. Sí, sí. Cuéntame, porque quiero seguir esta entrañable historia. Gracias. Un abrazo.

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