25/8/10

“Antes De La Reunión”

La noche anterior a la reunión, tuve un sueño real.

En él, seguía a Lorenzo, que con su peculiar modo de caminar y su risa burlona, me animaba a ir más deprisa:

- Venga Serena… Parece que eres más mayor que yo… Vamos.

El camino se fue estrechando y llegó un momento, en que desapareció:

- Ya hemos llegado – Afirmó el viejo maestro – Ahora te toca a ti.

Lorenzo, con el aspecto juvenil con el que le recordaba en el pasado, se dirigía a un anciano Jeno:

- De acuerdo – Respondió éste – Ya es hora…

Ambos parecían obviar que yo estaba con ellos.

- No entiendo nada – Dije en voz alta – Sé que estoy soñando maestros, pero no sé cuál es el significado…

De repente, me encontré en el bosque de mi primer sueño real. Me sentía sola y perdida. Todo estaba en silencio. La niebla envolvía la noche.

Escuché una voz familiar:

- ¡Serena!

Comencé a ver pequeñas luces, que se acercaban a mí.

- Los trabajos en la cueva han dado sus frutos – Dijo Josué – Creo que ya sabes hacía donde dirigirte.

Todo parecía estar desconectado. Todo en el sueño carecía de lógica… Bueno, excepto por una cosa…


Los paisajes eran siempre los mismos. La cueva en la que estuve con Josué en mi camino hacía la torre, aparecía una y otra vez.

Escritos de otras eras, iban saliendo de la cueva, como si un hechizo mágico los moviera.

Uno de ellos, me llamó mucho la atención. Se llamaba: “Como hacer entrar en razón a la torre”.

El dibujo de la torre en su portada, aún lo conservo en mi mente. Abrí el libro por la primera página, y pude leer:

“Este es uno de los escritos más poderosos que existen. Cada una de las personas que lo lean, comprenderán rápidamente como resolver el problema. No importa de qué problema se trate. Cada uno leerá lo que más le convenga”.

- ¡Bien! – Grité sin querer – Por fin leeré la solución…

Después de decir aquellas palabras, una voz me despertó:

- Serena… ¿Qué te ocurre? ¿Estás bien? ¿Por qué gritas?

Entreabriendo los ojos, no podía creer que ya no estuviera soñando.

- Jota – Susurre sin fuerzas - ¿Qué pasa?

Mi amiga, algo entretenida con unas mariposas de tela que llevaba en las manos, dijo:

- Estabas gritando desde hace un buen rato… No sabía que estabas dormida… Pensé – Continuó – Que te pasaba algo terrible… al fin y al cabo… la torre se derrumba… ¿no?

Observé la cara aniñada de Jota y respondí:

- La torre no se hunde, ni se derrumba, ni está haciéndose añicos Jota. Tenemos que…

El sonido de unas alarmas, me interrumpieron.

- ¿Qué es eso? – Pregunté conmocionada.

- Pues que va a ser amiga – Dijo Jota muy tranquila – Las luces ya se van a encender. Tenemos que irnos. Vamos…

Jota tiró de mí, hacía fuera de la cama.

Cuando quise darme cuenta, ya no estaba en mi habitación y miraba el patio de la torre del futuro, que estaba llena de luces brillantes.

No sabía si seguía dormida. Jota no vivía en ese futuro… ¿o sí?

- Vamos a buscar a Valentín. Le toca ayudarnos – Dijo una alegre Jota – Por cierto… – Me miró – Bienvenida de nuevo - Una minúscula sonrisa apareció en su rostro.

- No puede ser… - Dije – ¿Estoy en el futuro?

- Claro amiga. Vamos. Te ayudaré a entender.


Os seguiré contando.

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1 comentario:

  1. Parece un viaje laberintico y mental, un recorrido infinito que alguna vez pudimos recorrer... o bien como escribes... o pudimos recordar?
    Excelente relato.

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