18/8/10

“Sin Tiempo Y Con Miedo”

Las paredes de la torre, se están convirtiendo en arena.

Todo lo que parecía fuerte, se desmorona.

La leyenda de hace veinte años, ha sumido a los estudiantes y maestros en una especie de estado hipnótico.

No están dormidos, pero lo parecen…

- Dadme un respiro – Supliqué a Josué y a Jota el otro día – Ya no sé que más hacer… hemos ido al acantilado varias veces, me he dejado guiar en sueños… estoy cansada.

Ambos me miraron con sorpresa:

- Pero Serena… tenemos que resolver el misterio… desde que Jeno desapareció… pareces otra persona… - Dijo casi en susurro Jota.

- ¿Otra persona? – Pregunté – Pero… ¿vosotros os habéis visto bien? No paráis, apenas si dormís… creo que los que están cambiando sois vosotros… bueno – Continué – Todos vosotros – Señalé con mi brazo extendido, hacía todos los puntos de la habitación.

- Mariana aún no ha podido resolver de quién son los huesos… el tiempo parece agotarse Serena. Todos tenemos que poner de nuestra parte… - Exhortó Josué con energía.

Sonreí débilmente. Las ideas de que no había más tiempo, se extendieron por toda la torre, como un terremoto.

- Y si no se dan prisa en averiguarlo – Decían algunos estudiantes – Lo más probable es que la torre desaparezca por completo…

- ¡No! – Gritaban los compañeros – Y Serena tan tranquila. No la entiendo.

Mariana entró está mañana en mi habitación. Quería hablar conmigo.

- Dime amiga – Le he dicho - ¿Cómo va tu trabajo?

Mariana, que estaba de pie en medio de la sala, de espaldas a mí, giró la cabeza para mirarme:

- Serena… Josué dice que has cambiado, que ya no eres la misma persona que llegó a la torre. No sé si te has dado cuenta pero la torre… la torre desaparece. Las paredes recias y fuertes están llenándose de grietas y los estudiantes y maestros no dejan de suspirar, con miedo de…

- ¡Miedo! – Grité – Ahí está el problema. Todos os habéis llenado de miedo. Creéis que el tiempo se acaba, que las grietas cada día son más grandes, pero… os equivocáis… estáis sumidos en un profundo letargo… y no os dais cuenta de nada…

- ¿De qué nos tendríamos que dar cuenta, Serena? ¿Acaso has conseguido ver más allá?

Con mucha incomodidad, miré a Mariana a los ojos. Éstos, parecían enfermos. Brillaban como el agua del río, cuando le da el sol de la mañana…

- Mariana amiga… - Dije – Quiero que reúnas a todas las personas que viven en la torre. Esto se tiene que acabar. Algo os está pasando… - Continué - Es cierto, ya no soy la misma… porque no os reconozco…

Entusiasmada con la idea de la reunión, Mariana dio un pequeño grito:

- ¡Vale! – Dijo – Mañana mismo tendremos a todos en el patio central… voy a buscar la ayuda de Josué y Jota.

Sin más palabras, Mariana salió de mi cuarto.

Mañana hablaré con todos… tienen que despertar… tienen que darse cuenta de que están hipnotizados.

Aún no sé como lo haré. Tengo toda la noche para pensarlo…

Ojala estuvieran aquí Lorenzo y Jeno. Ellos sabrían que hacer.

Hasta luego. votar

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