6/10/10

“El Futuro Del Cocinero”

Después de una larga y movida noche, llegamos al futuro de Valentín.

- ¡No entiendo por qué nos ha costado tanto llegar a mi presente! – Exclamó el cocinero exhausto.

- Creo que hay una razón para ello – Dije.

Valentín se quedó pensativo.

- Es cierto, Serena… Tiene que haber una razón… busquemos al maestro Jeno. Tal vez, él sepa que ocurre…


La luz de ese presente parecía apagada, a pesar de ser ya mediodía.

Los ruidos normales de la torre, no se oían.

Apenas se veían pasar estudiantes.

Valentín se apresuró a una sala y entró sin esperarme.

- Aquí está – Gritó – He traído a la soñadora.

- ¿La soñadora? – Susurré.

- Que bien que hayáis llegado – Dijo una mujer mayor, de aspecto enérgico – Vamos, sentaros, por favor. Ha llegado el momento.

Sin dar más explicaciones, la mujer se sentó, en una de las sillas del centro de la sala.

Las pocas personas que había en la habitación, nos miraban con curiosidad, de pie alrededor del lugar.

- Serena – Dijo una voz masculina, escondida entre las estanterías – No podíamos imaginar que llegarías tan pronto.

- ¿Pronto? – Preguntó Valentín – Pero, si hemos tardado en llegar toda la noche…



La sombra alargada del hombre que acababa de hablar, salió de su escondite.

- Pero amigo – Dijo el maestro Lorenzo – Me resulta sorprendente que aún no sepas, que el tiempo es diferente según quién lo mide… y según dónde lo hace…

- Maestro – Grité con alegría – Estás realmente aquí…

Lorenzo me miró pacientemente, con su sonrisa burlona.

- Serena… No pensé que nos veríamos en estas circunstancias… pero ven – Dijo, señalando tres sillas al lado de la mujer que había hablado en primer lugar – Sentémonos juntos. Tienes que contarnos muchas cosas…

¿Contarles yo muchas cosas? Pero… ¿qué podía yo contarles, si lo que yo necesitaba era saber que hacía el maestro Lorenzo en ese presente? Si era yo, y no ellos, los que debían de darme explicaciones…

- Queremos que nos digas, como es posible que llegues a estar en un futuro que nadie conoce ¿Quién eres y de dónde vienes realmente? – Preguntó sin descanso la mujer, que se había presentado como Noelia.

- Yo… - Balbuceé – No soy nadie. Tan solo una chica del pasado… que se crió en una posada y que tuvo la fortuna de salir de allí para encontrarse con seres extraordinarios…

Valentín interrumpió la escena:

- ¿Qué os pasa? ¿Para esto he traído yo a la chica? No es nuestra enemiga. No podemos tratarla como si así lo fuera…

- Tienes razón amigo – Dijo Lorenzo – Pero es que no podemos entender…

- Maestro – Dije – Tú me conoces… sabes quién soy y de dónde vengo. Porque… ¿eres tú? ¿Verdad maestro?

Lorenzo se quedó mudo durante un rato:

- Sí Serena, soy yo. Nunca pertenecí a tu pasado, tan solo era una especie de “viajero en el tiempo”. Agoté todos los límites y cuándo los sobrepasé no me quedó más remedio que morir allí…

- Entonces… - Intervine nerviosa.

- Entonces… - Continuó el maestro – Yo solo te conozco por Josué. Él me dijo que venías de una aldea oscura y de una posada, pero yo nunca lo vi… de hecho, nunca lo creí por completo.

Asustada y triste por las palabras del anciano, miré alrededor de la sala.

No podía creerlo… Lorenzo estaba allí y no confiaba en mí…

- Terminemos con esto – Dijo Noelia – Si no quieres hablar, estarás en tu habitación, hasta que lo decidas…

Sin más palabras, me llevaron a mi habitación del futuro.

- Serena – Me dijo el cocinero – No te preocupes… yo te ayudaré. Ahora descansa…


Sigo en el futuro del cocinero. En mi habitación.

No sé que ha pasado.

No sé que quieren que diga o que haga…

Os seguiré contando. votar

2 comentarios:

  1. ¡Que sensación! ¿No? Cualquier cosa que está ocurriendo no tenemos control ni siquiera del espacio, tiempo y menos de nosotros mismos. ¡Cuanta incertidumbre!
    Hasta la próxima parte...

    ResponderEliminar
  2. Hola Carol;D


    Como dije en tu blog de relatos, aquí me tienes conociendo tus rincones;D adoro tus blogs,D

    kisses

    ResponderEliminar