1/12/10

“La Fábula De Las Baldosas”

“Las baldosas son todas iguales y no hay una que no dependa de la otra”.

Así comienza una fábula que el Maestro Lorenzo, nos ha enseñado.



Desde que desperté de mis sueños o pesadillas, ya no he vuelto a recordar ninguno.

Los chicos del patio, dicen que no entienden como no ha surtido efecto sus brebajes.

- Es lo más potente que hay en este lugar. Si eso no te ha ayudado a regresar… no sabemos que está pasando.

Jeno y Valentín, siguen cada día que pasa, mis recuerdos.

- Y entonces – Me dicen - ¿Hoy tampoco has visto nada?

- No – Respondo con pereza – Ya os he dicho que el sopor se fue y que no recuerdo ningún sueño, amigos.

Los dos siguen preocupados, con ganas de volver a nuestro presente. Pero siguen pensando, que soy yo la responsable de que sigamos aquí.



- ¿Has estado en tu casa de niña, no? – Me preguntó ayer Jeno.

- Sí. Y vi a mis ancianos padres más jóvenes, y “descubrí” que les fui entregada por un hombre, que…

- Sí, vale – Me interrumpió el maestro – Todo eso ya lo sé, pero lo que necesito es que me digas, si sabes quién es el hombre.

- Nunca lo vi, Jeno. Y tampoco sé si realmente eso ocurrió de verdad… recuerda – Le dije, mientras le miraba fijamente a los ojos – Que me disteis aquel menjunje… y que seguramente nada de lo que recuerdo sea verdad.

Jeno se quedó callado por un rato.

- Te hemos pedido ya disculpas de todas las maneras, amiga – Dijo con pena – Lo sabes. Lo sentimos mucho. Nos equivocamos. Pero conseguimos dos cosas muy provechosas, ¿no crees?

- ¿A qué te refieres? – Pregunté.

- Has estado en tu pasado y has podido tener un sueño revelador, Serena.

- No creo que haya estado en mi pasado, Jeno. Y el sueño… se quedó ahí. Después de atravesar el arco, solo recuerdo la luz cegadora y el fuerte ruido en mitad del bosque… por lo demás… no he sacado nada en claro.



Parece que después de esa charla con el maestro Jeno, éste y Valentín, me han dejado tranquila por unas horas.

Esta mañana he ido a clase con el Maestro Lorenzo. Allí he aprendido la fábula de las baldosas. Es ésta:

“Las baldosas son todas iguales y no hay una que no dependa de la otra.

Todas están hechas de un material delicado.

Si conseguimos poner uno de nuestros pies por encima de una de ellas, sin que nada cambie, el siguiente paso es avanzar hacía la baldosa contigua.

Pero si una de las baldosas se rompe, las que la rodean, se fragmentarán también en miles de trozos.

Hay que tener cuidado en el primer paso que demos. Si es con delicadeza conseguiremos avanzar por las baldosas, sin romperlas. Pero, si no tenemos cuidado, todas las baldosas se romperán.

Sabrías decirme tú ahora, ¿Cuál es el siguiente paso?”.


Hasta luego. votar

1 comentario:

  1. viajando por el mundo de los blog del cual yo participo llegue al tuyo el cual me parecio muy lindo y con lindas cosas a leer que te llenan la mirada.. todo muy lindo..
    Abrazos
    linda semana

    Saludos

    Permiso para segurite y te invito a visitarme a
    http://poesia-del-cielo.blogspot.com/
    desde ya bienvenida

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