27/4/11

“El Caos”



 

    -  El viaje es largo, Serena – Me alertó el cocinero con un tono de preocupación – La aldea ya no existe ¿No has oído lo que han contado Josué y Jota?
 
Miré a mi amigo con pena:
 
     - Tienes razón Valentín – Respondí entre susurros – Pero necesito verlo con mis propios ojos. Mi ciudadela vivió siempre con miedo y parece que tenían razones para ello…

Desde que regresamos a mi época, no he dejado de pensar en mis queridos padres. Aunque sé que ya no están, mi deseo porque todo lo soñado sea mentira, es más fuerte que la razón y las palabras de mis compañeros de la torre.
 
Jota con su peculiar modo de decir las cosas, me ha desalentado:
 
     - Vinieron rumores de todos lados. Mariana nos contó que ya no quedaba nada en el Norte.
 
    - Cómo es posible? – Pregunté - ¿Nadie ha podido hacer nada?
 
El silencio fue la respuesta de mi amiga.

Josué por su parte, no habla. Desde que se encontró con Pablo, pasa horas solo, caminando por los pasillos de la torre. Ver llegar con nosotros al viejo Maestro, también lo ha desconcertado.
 
- Déjalo Serena – Me dijo Lorenzo – Ya reaccionará. Hay que darle tiempo.
 
¿Tiempo? No sé cuanto más tendremos que esperar. Parece que vivimos aguardando un futuro incierto, pero conocido…
 
- Los chicos del patio tenían razón – Dice a menudo Jeno con la cabeza baja – No tuvimos que irnos de esa época…
 
Lo veo muy triste. Sigue perdido. Ni siquiera mi compañía le anima.
 
- Vamos amigo – Le he dicho esta mañana – Viajemos juntos. Vayamos a mi aldea.
 
Me ha mirado sin expresión alguna en su rostro y ha movido la cabeza en signo negativo:
 
- Es muy arriesgado. No creo que sea buena idea – Me ha respondido mientras me dejaba sola en la habitación que ahora compartimos.

El niño sabio es el único que parece estar bien del todo.
 
Continúa con sus estudios.
 
Todos los días va a la biblioteca y se divierte con lo que aprende en las clases.
 
- No sabía que el pasado era tan rico en conocimientos – Me dijo ayer mientras iba de una sala a otra – Me alegro mucho de haber venido.
 
El pequeño me recuerda a mí, cuando estaba en su época. Estuve inmersa en libros durante muchos días. Disfrutando de cada palabra, mientras que mis amigos andaban perdidos y con dudas.

Acaba de venir el Maestro Lorenzo a verme:
 
- Hay que arreglar esto – Me ha dicho – A las ocho, reunión en mi habitación. Busca a todos los que tengan algo que aportar y tráelos contigo. Ha llegado el momento de actuar.
 
El anciano parecía realmente convencido de sus palabras…
 
Tal vez sepa algo que los demás desconocemos.
 
Ya os contaré.
 
Hasta luego.


 
votar

No hay comentarios:

Publicar un comentario