20/7/11

“Comprendiendo Mi Historia”



“En el corazón de la selva, un hombre joven, caza animales.


A su lado, una niña pequeña, le sonríe y no para de cantar a viva voz, canciones inventadas por ella misma.


- Compro cosas, muy valiosas, y me llaman la más graciosa…


- Calla Serena – Le susurra su padre tranquilo – Esta noche no tenemos cena. Si nos escuchan, los animales no vendrán y estaremos hambrientos.


- No me importa. Me gustan los animales. No quiero que se mueran. Prefiero cantar – Le responde una inocente Serena.


- Te comprendo hija – Le responde el padre sin resuello – Pero, no podemos comer más que estos animales. Tienes que ser una niña buena… ¿vas a ser una niña buena?


Serena mira a su padre, al que adora, y asiente.


En la lejanía un joven adolescente, se acerca sigiloso:


- Tenemos que irnos – Le dice al cazador – Nos han encontrado.


Con la cara desencajada por el miedo, el joven padre, coge en brazos a su pequeña hija, y la lleva en volandas, mientras corre desesperado.


- Esto no es vida para ella – Le dice al muchacho que le ha avisado del peligro – He de hacer algo…


El joven muchacho mira a Serena y sonríe al verla reír y cantar:


- Corremos con prisa, saltamos el árbol, nos gustan las pisadas de los seres fantásticos.


- ¿Qué seres? – Le pregunta el joven adolescente a la niña – ¿Los conocemos? ¿Son mágicos?


Serena mira con incredulidad al chico, y no responde.


Por fin llegan a las tiendas de campaña, escondidas en la maleza:


- Tienes que guardarme el secreto Roberto – Le dice el joven padre al muchacho – Serena tendrá que quedarse en la aldea cercana. Mañana buscaré a sus nuevos padres…


Roberto no comprendía, porque aquel hombre quería deshacerse de su pequeña:


- No quiero ayudarte… Serena es una niña especial y llena de vida. Trae felicidad y bondad en donde está… no puedes abandonarla…


El joven padre no responde, se da media vuelta en su improvisado colchón de hojas, y da unas silenciosas buenas noches al chico. Éste lejos de dormirse, decide coger a la niña y salir corriendo de allí.


Pero el padre los ve.


- Roberto… No hagas eso – Le grita – Tienes que comprenderlo… Serena es muy niña aún… nunca me recordará. Nunca sufrirá mi perdida. Es el momento de hacerlo… tiene una labor que cumplir…


Pero Roberto no lo comprende… piensa que ese hombre se ha vuelto loco. Quiere a Serena y no desea que sufra, pero… ¿abandonarla? No. Eso nunca.


El chico sigue corriendo con la niña dormida en brazos, hasta que tropieza y cae.


La niña se despierta asustada y llora desconsolada:


- Papá – Protesta - ¿Dónde estás?


Su joven padre llega a su lado y la recoge delicadamente:


- Estoy aquí Serena – La tranquiliza – Ven, vamos a un lugar maravilloso y lleno de comida y calor… Seguro que te gusta.


Serena sonríe cansada y se queda de nuevo dormida, sintiendo la protección de su padre:


- Esta noche dormirás en una cama… Y mañana, y el otro y el otro… nunca dejaré de pensar en ti, te seguiré cuidando hija mía… aunque no estemos juntos…”


Este relato lo encontré la otra noche debajo de mi almohada.

Lo firma Roberto… El joven adolescente.

No lo he visto hoy en todo el día y nadie sabe dónde está.

En vez de resolverme las dudas que tenía, esta historia, no ha hecho más que acentuarlas…

Mi padre huía de algo… No sé por qué…

Vivíamos felices…

Me abandonó…

Sigo perdida…

Os seguiré contado.

Hasta pronto.

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3 comentarios:

  1. Muy bello y cautivador!!
    Simplemente gracias por publicar este articulo!!

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  2. Muy hermosos. Un gusto seguirte. Te envío un cordial saludo.

    http://socialculturalyhumano.blogspot.com/

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  3. Hola posicionamiento :) De nada ;) Muchas gracias a ti por tus palabras! Un beso

    Gracias Darwin Bruno :D Yo también te sigo ;) Un abrazo

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