6/7/11

“Los Desconocidos Somos Nosotros”



Josué ha podido comunicarse telepáticamente con el Maestro Lorenzo.

Le ha explicado que la desolación de mi aldea, se debió a los miedos de sus habitantes.

- Siempre han pensado que el fin del mundo estaba cerca… - Me dijo mi primo ayer – Al final, sus previsiones se han hecho realidad…

- ¿La profecía autocumplida? – Preguntó Jeno – No sabía que fuera cierta.

- Lo es amigo – Le respondió Josué – Lo es.

Me quedé mirando a los dos maestros, esperando sus explicaciones, cuando Jota llegó corriendo a donde nos encontrábamos:

- He visto a alguien del pueblo – Dijo asustada – Un hombre alto con una larga capa… Me ha dado miedo.

- ¿Has hablado con él? – Pregunté.

- No. He salido corriendo – Respondió Jota apenas sin respiración.

- No os preocupéis – Intervino Josué – Vamos todos juntos.

Hizo un gesto con la mano, para que lo siguiéramos.

Jeno comenzó a andar, pero Jota me agarró del brazo y me paró en seco:

- No os he dicho otra cosa… - Susurró – Esa figura me resultaba muy familiar. Creo que lo conocemos.

Sin esperar a que terminara de hablar, tiré de mi amiga para emprender la marcha.

- No pasa nada Jota – La tranquilicé – Es todo más fácil si nos dejamos llevar.

Cuando llegamos al lugar señalado, Josué hablaba amigablemente con el hombre alto:

- No entiendo como han llegado sin mis indicaciones – Me dijo mi amiga entre dientes - ¿Estás segura de que tu primo sigue siendo tu primo?

Miré a Jota, que parecía haber perdido la cordura:

- ¿Por qué piensas tanto? – Le dije – No estés tan nerviosa… Seguro que todo tiene una explicación racional.

Llegamos a donde estaban los maestros y el hombre alto. Éste me miró con la expresión de reconocerme:

- Y esta es Serena – Dijo mi primo al hombre.

- Ya la conozco – Respondió – Tenía ganas de volverte a ver.

Aturdida ante aquellas palabras, intervine con un tono algo alto:

- No creo que nos conozcamos – Le dije – Nunca le he visto.

El hombre asintió.

- Dice – Comenzó a explicar Jeno – Que hace unos meses, antes de que el Norte sucumbiera, una chica con un grupo de jóvenes, vinieron a la aldea.

- Fue el principio del fin – Reconoció el hombre – Pero os diré algo… Es lo mejor que podía haberle pasado a la ciudadela. Tantos miedos y terrores… así no se podía vivir.

- ¿Qué quiere decir? – Pregunté más calmada – Yo llevaba más de dos años, sin venir aquí. Se ha debido de confundir.

- Eso me dijiste que dirías – Explicó divertido el hombre – “Los desconocidos volverán para saber lo ocurrido”, me dijo uno de los viajeros. Y así ha sido…

No entendía aquellas palabras, hasta que Jeno y Josué, me revelaron algo que yo no sabía:

- El Maestro Lorenzo me dijo la otra noche, que había aquí un hombre con la habilidad de la telepatía – Dijo mi primo.

- Ese hombre sabe quienes somos, porque dice que ya nos ha visto – Continuó Jeno – Fuimos la clave del inicio.

No parece muy coherente todo lo que está pasando.

Dicen que los desconocidos somos nosotros.

Que si no hubiéramos llegado hace unos meses aquí, el Norte nunca se habría derrumbado.

No lo entiendo.

Todo vuelve a parecer un sueño…

¿Es posible que esté soñando?

Os seguiré contando.

Hasta luego. votar

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