21/9/11

"Mirando atrás"



Mirando atrás, a todo lo que he vivido desde que inicié mi aventura de dejar mi aldea, veo como he cambiado. 

Cuando abandoné la ciudadela, no era más que una niña con ansias de comprender el mundo y de ver nuevos paisajes.

Aún no sabía todo lo que ocurriría en el viaje. Aún así, me sentía con fuerzas y llena de vitalidad para enfrentarme a lo desconocido.

Hoy conozco más que hace un par de años, y a pesar de seguir en la torre, mi necesidad de aprender activamente es cada vez menor.

Ahora, lo que deseo es aprender a través de mi propia experiencia, de mis sueños reales y de todas las personas que conozco.

Los libros están siendo relegados a pesar mío a un segundo plano. A penas he tenido tiempo de hacerlo en estos últimos tiempos.

Ya hemos llegado a la torre. Desde que pusimos un pie en ella, el Maestro Lorenzo se encerró con mi llamado padre, en una de las salas blancas. No sé de qué estarán hablando o si lo estarán haciendo, pero mi perspectiva de esos dos hombres, ha cambiado.

Una semana sin verlos, una semana en la que he estado lejos de mi amiga Jota (que ha vuelto a estar feliz con Josué), y lejos de todos. También de Jeno y de Valentín. Este último, está más distante que antes. 

No sé el por qué. Lo raro, es que tampoco me importa.

Ojalá pudiera convertirme en un susurro en el tiempo y atravesar el infinito…

Si pudiera convertirme en aquello que mi padre dice que soy, en aquello que todos dicen que soy.

Por lo menos tengo a Pablo… el niño sigue a mi lado, a pesar de mi desaparición del mundo. Cree en mí, pero no me presiona para ser como se supone que tengo que ser. Y yo… se lo agradezco. Siempre es bueno tener una mano amiga cerca, que te agarre en los momentos de desesperanza.

Aunque no estoy sin esperanza. Curiosamente, todo lo contrario, me siento como si esta vida no fuera la mía, como si dentro de poco, una sombra de lo que fui y una ráfaga de lo que seré, fuera a venir a llevarme deprisa y sin miedo.

Sé que las cosas mejoraran y creo que Lorenzo me contará todo lo que está ocurriendo en esa sala. Si es que siguen ahí dentro…

Como he dicho, me siento fuerte y extrañamente feliz.

Os seguiré contado.

Besos para todos. 


votar

No hay comentarios:

Publicar un comentario