- No sois de esta época – Así de firme fue el Maestro,
cuando todos llegamos a su habitación – Y tenéis que iros.
Jota se quedó mirándome, con miedo:
- Y si no somos de esta época… ¿De dónde somos? – Preguntó
mi amiga sin comprender.
- Yo sé que no soy de esta época – Dijo el cocinero.
- Y yo – Intervino Pablo.
- Ni siquiera tú lo eres – Le dije a Lorenzo mientras
rodeaba con uno de mis brazos a Jota.
- De acuerdo… - Comenzó a hablar de nuevo el anciano Maestro
– Me he explicado mal…
En esos momentos Estrella entró en la sala.
- ¡Estrella! – Gritó Jota con alegría - ¿Cómo es que estás
aquí?
- Muy bien… Ya estamos todos – Concluyó Lorenzo.
- No lo sé… Ha sido todo muy raro. Ayer por la noche, algo
dentro de mí, me empujó a regresar a la torre. Aún seguía en el camino y no
recuerdo haber tenido sueños telepáticos…
- Estrella se ha explicado muy bien – Dijo el Maestro – Hay
algo dentro de vosotros que no pertenece a este lugar ni a este tiempo.
Valentín habla.
Lorenzo se giró hacía el cocinero que se mantenía calmado,
sentado en una silla al fondo de la habitación:
- He visto a tus padres Serena – Dijo con intriga.
- No puede ser… Mis padres están muertos – Respondí.
- No lo están. Por lo menos, no en esta realidad.
Nos quedamos inmóviles.
- Vinieron a verme al comedor y me explicaron que eran
maestros de la torre, desde hace años.
- ¿Mis ancianos padres? ¿Maestros? – Pregunté incómoda.
- Sí… y no solo eso. Conocían a Serena… pero no sabían quién
era la Serena que había llegado estos días a la torre. O sea… no sabían quién
eras tú, amiga – Valentín hizo un gesto de fatiga.
- ¿Y eso que significa? – Pregunté.
- Pues que vuestra realidad o ha sido modificada o es que no
es la vuestra – Dijo el Maestro – Tenéis que iros.
Asustada y con la cara desencajada, a Jota le dio por reír a
carcajadas:
- Claro… Y luego dirás que nunca hemos existido…
El Maestro no pestañeó:
- ¿Qué ocurre? ¿Es así? – Preguntó Jeno.
- Pues claro que no, amigos – Dijo casi en susurros el
anciano – Pero no podemos desafiar a las leyes del tiempo y del espacio… Tenéis
que iros esta misma semana. Cuando lo tenga todo preparado.
Mientras tanto no
quiero que salgáis de vuestras habitaciones. ¿Me habéis entendido?
- Yo no me quiero ir… - Se quejó Pablo, al fondo de la sala.
- Tú no te tienes que ir, pequeño – Le dijo Lorenzo
tranquilo – Te necesitamos en esta realidad. Tienes una de las claves del
futuro de tus amigos.
- ¿Tú no vienes, Maestro? – Le pregunté.
- No. He de quedarme. Tengo que hablar con tus padres. Es importante
que comprendamos las conexiones entre las distintas realidades.
- Yo me quiero quedar entonces – Le dije convencida.
- No puedes… Te encontrarías con la otra Serena.
- ¿Y si la otra Serena es una farsante? ¿Qué haremos? –
Indagué - ¿Y si el cocinero no es de verdad él y nos está engañando?
Valentín me miró con recelo.
- Soy yo, Serena – Me quiso tranquilizar, algo enfadado.
Ya no sé en qué ni en quién confiar. ¿Y si todo esto vuelve
a ser una trampa de mi mente?
Llevo toda la semana encerrada en mi habitación, planeando
con quedarme en esta realidad (si es otra realidad).
Esta noche iré a hablar con Jeno y con mi amiga Jota. Creo que
están igual de perdidos que yo… El único extrañamente tranquilo con todo esto,
es mi primo. Es como si ya supiera lo que iba a pasar.
Os seguiré contando.
Hasta luego.
para cuando el siguiente capitulo jajaja.
ResponderSuprimirun saludo
Hola matias - tarot del amor :D Me alegra que te guste :p El siguiente capitulo es el miércoles! Actualizo el blog todos los miércoles :) Un abrazo
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