25/5/11

“El Viaje de los Cambios”


Un viaje de retorno. Regresar sobre mis pasos después de tanto tiempo, al lugar donde crecí…

&   - Es un viaje de crecimiento para cada uno de nosotros – Dijo la buscadora Estrella la noche pasada – No somos los mismos que comenzamos esta aventura de conocer y aprender cosas nuevas, pero en el fondo sí lo somos.

El galimatías me hizo desconectar de la conversación. Pensé…

“Es una idea curiosa eso de que somos diferentes pero somos iguales… yo creo que soy la misma Serena, pero mis conocimientos son más grandes… y mis habilidades también… Entonces…”

&   - ¿Qué opinas Serena? – Interrumpió mi discurso interno mi amigo Jeno - ¿Otra vez sin escuchar?
Jeno me amonestó moviendo la mano en el aire.
&   - No… - Dije – Bueno, sí. Últimamente no estoy muy centrada. Siento como si estuviera soñando. Todo lo que está pasando, para bien o para mal, nos está haciendo avanzar…
&  - Claro – Respondió mi primo - ¿No es por eso que todos soñamos con este viaje?

Miré a Josué mientras hacía una mueca con mi boca:
&  - Yo no… - Suspiré – Yo no soñé nada de nada. Este viaje me resultó necesario. Nada más. Mi aldea parece que ya no existe… Eso es lo único que me importa.

&  - Será por eso que no tuviste el sueño premonitorio – Intervino Jota, que lanzaba al aire una pelota hecha por ella misma – No necesitabas saber que vendrías… Todos los demás, sin embargo, teníamos que saberlo de algún modo…

Las aclaraciones de Jota me ayudaron a comprender mi situación.
Sigo siendo la que protege al grupo, a pesar de mi falta de sueños… no soy maestra como Josué o Jeno, pero me siento responsable de todos  ellos…

“El Norte está apagado”… Eso decían los que llegaban a la torre. “Las luchas oscuras lo han hecho desaparecer. Nada es lo que era, y no sabemos si habrá esperanza”.

Siempre hay esperanza… siempre hay algo que hacer. Nada está perdido. Al contrario. Ahora es el momento como dije. Lo es. Lo sé desde hace tiempo.

Los pozos profundos se pueden escalar.  Josué lo mencionó el otro día:
&   - Ahora podemos controlar nuestro propio destino. Somos los artífices de las buenas ideas, del renacimiento… somos los dueños de nuestras aventuras…

Caminamos sin prisa, a pesar de los oscuros presagios. ¿Pasaremos por el cementerio? ¿Llegaremos a la cueva?…

No lo sé. Imagino que lo haremos. Pero por ahora, seguimos dialogando como si nada hubiera pasado y como si todo estuviera por pasar…

Somos los artífices de nuestro destino.

Besos para todos. 
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18/5/11

“Los Sueños de los Elegidos”

Estos días, me están recordando mucho a mi viaje de ida a la torre…

Sin embargo hay varios cambios.

Cuando salí de mi aldea, no era más que una niña sin experiencia. No conocía mucho de lo que sé ahora y todo era nuevo en el camino.

Hoy me siento distinta.

El Maestro Lorenzo llevaba razón cuando me dijo, que yo también había cambiado, y no solo mi amiga Mariana.

Todos los que estamos de camino a la aldea, somos diferentes.


Mi primo Josué camina el primero, mirando al suelo con cada paso que da.

Estrella y Jota, parecen dos gotas de agua. Ríen y animan sin descanso.

Jeno está contento y fuerte. Suele caminar al lado de Josué o junto a mí, mientras narra sus aventuras.

Yo suelo ir la última. Me gusta observarlos a todos. Y siento que protejo al grupo.


Jeno me contó su sueño. Bueno, fueron varios los sueños, que lo animaron a viajar a mi pueblo.

- Era un día nublado y caluroso – Comenzó mi amigo – Tenía miedo de no llegar a tiempo. Todos en la aldea, esperaban al mago venido de otro mundo.

- En mi ciudadela no creen en la magia – Interrumpí - ¿No sería otro lugar?

Jeno me miró y gesticuló para que callara.

- Era un día muy pesado – Continuó, como si estuviera interpretando un cuento – El cielo parecía caerse sobre las cabezas. Todos los presagios eran malos… Nadie en el campamento de restos, creía que sería yo el elegido.

- ¿El campamento de restos? – Pregunté.

- Si – Prosiguió – Estaba Mariana de pie, delante de una de las excavaciones, señalando algo… Una especie de libreta con imágenes de todos nosotros.

- ¿Nosotros? – No pude evitar volver a interrumpir al paciente maestro - ¿Te refieres a…?

- Sí – Volvió a hablar Jeno con paciencia – Estábamos todos. Jota, Estrella, Josué, tú y yo. Parecía que íbamos a alguna parte. Se nos veía felices y con las mochilas llenas…

Abrí la boca para seguir preguntando, pero el joven maestro, continuó:

- Mariana me preguntó: “¿de verdad que no deseas ir?”. Mi respuesta fue alta y clara: “¡Claro que quiero ir! Necesitamos respuestas. Necesito verlo con mis propios ojos”.

- Que sueño más raro – Murmuré.

- Cuando desperté, se lo conté a Lorenzo – Continuó Jeno, que hizo oídos sordos a mi comentario – Y me dio una explicación muy convincente: “Jeno… me estás contando algo que ya sabía”, me dijo, “Has venido a pedirme que quieres ir a la aldea y yo te digo que sí”.

- Un momento – Intervine - ¿Qué llevábamos en las mochilas?... Y lo más importante… ¿Por qué el Maestro sabía lo que le ibas a decir?

- Parece mentira que conozcas a Lorenzo. Ese hombre es sabio. Creo que todas las noches, tiene sueños premonitorios. Ese día también tuvo uno. Y me vio a mi mismo, contarle mi sueño.

- Vale – Le dije – Entonces, todo este trayecto hacía mi casa, en realidad va a salir bien, ¿no? Estábamos contentos en las imágenes de tu sueño…

- No lo sé Serena – Me respondió – Yo no tengo sueños premonitorios. Tan solo soñé con vosotros y…

- Claro que fue un sueño de ese tipo – Dijo Jota acercándose a nosotros.

- Siempre tan pendiente de todo – Le dije con retintín - ¿Cuánto llevas escuchando?

- Todo el tiempo – Confesó – Y lo mejor de todo, es que yo también soñé algo parecido…

- Y yo – Dijo Estrella que apareció como de la nada – Y creo que Josué también.

- No puede ser – Concluí – Yo no he soñado nada. ¿Por qué soy la única que no lo ha hecho?

Lancé mi pregunta al aire, pero no obtuve respuestas.

A pesar de que estamos fuertes y llenos de energía, aún nos cuesta adaptarnos a las noches a la intemperie. Algunas son muy calurosas y no nos dejan casi respirar.

Estoy deseando que lleguemos cerca de las montañas de mi aldea.

Hasta luego. votar

11/5/11

“Los Elegidos”


Antes de comenzar la reunión, le pregunté a Lorenzo acerca de lo que pensaba de Mariana.

Me respondió con dos palabras:

- No desconfíes – Me advirtió.

Su mirada denotaba sabiduría.

- Pero Maestro – Le dije – La encuentro distinta…

- Tú también has cambiado – Apuntilló.

Medité en aquellas palabras durante toda la reunión. Casi no me di cuenta del contenido de la misma, hasta que, pasada una hora, Lorenzo me nombró, junto a cuatro personas más, lo que me sacó de mi ensimismamiento.

- ¡Serena, Josué, Estrella, Jeno y Jota! – Gritó – Vosotros sois los elegidos… Serena por su afán de superación, Josué como maestro avanzado será vuestro guía, Estrella por ser una buscadora sin descanso, Jeno porque me lo ha pedido y Jota por sus habilidades…

- ¿Los elegidos? – Pregunté despistada.

- Sí, ¿Alguna objeción? – Dijo el Lorenzo con voz seria.

- No Maestro – Dije – Pero… ¿Los elegidos para qué?

Todos en la sala, se quedaron mirándome sorprendidos.

- Tú no has estado escuchando nada, ¿verdad? – Me preguntó Jeno animado.

Sonreí, mientras bajaba la cabeza.

- Bien – Intervino mi primo – Nos vamos a la aldea – Me anunció Josué preocupado.

- Necesitamos respuestas – Prosiguió el anciano – Los rumores de destrucción y pérdida en el Norte, son muy fuertes…

Presté más atención:

- El presente, pasado y futuro, ya no son lo que pensábamos… El futuro ha cambiado el pasado… Y el presente se ha quedado atrapado en un lugar sin tiempo ni espacio.

Miré a mis compañeros de viaje, para que me explicaran mejor las palabras del sabio Maestro.

Josué asintió:

- Sí Serena – Dijo – La oscuridad ha invadido parte del presente… El Norte ha sido uno de los lugares más afectados.

- ¿Han desaparecido, sin más? – Pregunté, deseando escuchar una respuesta lógica para mí.

- Sí – Dijo el Maestro – Nunca existieron… pero no tenemos datos de nada más… Por eso, emprenderéis la búsqueda mañana mismo.

- ¿Mañana? – Susurré.

Jeno, que estaba cerca de mí, me escuchó:

- No pasa nada Serena. Está todo preparado.

Observé a mi amigo. Parecía contento y lleno de energía. Aquella persona que hacía pocos días, andaba cabizbaja por los pasillos de la torre, tenía grandes inquietudes ahora por viajar a mi ciudadela.

- ¿Qué te ha pasado? – Le pregunté – Creía que no querías moverte de la torre…

- Hace unas noches tuve un sueño, Serena… Luego te lo cuento.

Con aquella frase, nos despedimos del Maestro, y fuimos a prepararnos.

Llevamos tan solo un día de camino y todos estamos bastante fuertes.

Os seguiré contando.

Hasta pronto. votar

4/5/11

“La Historia de Mariana”

- El pasado ha cambiado – Musitó mi primo, el joven maestro Josué, en la reunión organizada por Lorenzo – Nosotros ya no somos quién fuimos… Todo parece desvanecerse…

Mariana regresó de su largo viaje muy cambiada. Al poco de irme yo, apareció un día en la torre con la cara desencajada:

- He encontrado algo muy extraño – Le dijo a Josué – Es un aparato con unas siglas: VTE…

Josué la estuvo ayudando a descubrir su significado. Juntos llegaron a la conclusión de que el aparato sirvió para viajar en el tiempo:

- Mariana no quería reconocer que los huesos que encontró eran suyos… A pesar de que nunca llegó a localizar a su padre… - Me contó Josué ayer, mientras Mariana lo observaba callada.

- Mis pasos se hicieron muy lentos. Creí que me volvía loca… - Intervino mi amiga – Y una voz en mi interior me señaló un lugar donde seguir con mis excavaciones…

- ¿Fue cuando encontraste el VTE? – Pregunté.

- Sí – Respondió ella – Aunque no supimos lo que significaba hasta mucho después…

- Conseguimos – Continuó mi primo – hacer que el aparato funcionara. Y fui a verte en sueños, ¿lo recuerdas?

Absorta en las palabras que creía estar escuchando, asentí.

- Claro… - Viniste a decirme que debía ir a la pequeña torre. Pensé que era tan solo un sueño…

Josué rió:

- ¿Tan solo un sueño? – Repitió en voz alta – El aparato puede cambiarlo todo Serena.

Mariana se abrazó a Josué y dijo:

- Nunca tuve una hermana gemela… Pero eso ya lo sabíais vosotros…

- En algún momento de la historia pasada o futura, Mariana viajó a otra época – Relató Josué – Sus restos aún descansan en este presente.

- Lorenzo siempre dijo que el pasado, presente y futuro, están ocurriendo justo ahora…- Dije casi en silencio.

- Sí… - Respondieron los dos al mismo tiempo.

Mariana parece más mayor… no la recordaba así…

La he echado de menos en el futuro, pero saber que ella encontró el VTE, me asusta un poco. No entiendo cómo ha podido llegar hasta él.

Me resulta raro decirlo pero… no me fio mucho de mi amiga.

Leí mucho en el futuro acerca del VTE, y una de las cosas que tengo claras, es que desapareció. Nada más se supo del aparato ni de la técnica para viajar en el tiempo y el espacio… Por lo menos en aquel futuro.

Lorenzo sabrá algo más. Esta tarde hay otra reunión. Le hablaré acerca de mis inquietudes.

Besos para todos. votar