No soy
de ninguna época.
Creo haber
comprendido las palabras de mis antepasados…
No pertenezco
a nada, a ningún lugar ni a nadie. Soy algo vacío… Sin sustancia. Como todo lo
que nos rodea.
Nada existe
en realidad, como yo presentía.
Aunque
yo vea delante de mí un libro, realmente no es nada. Es lo que yo creo que es…
- Serena… Piensas demasiado – Me dijo anoche Valentín – Te estás amodorrando y no
nos ayudas para preparar nuestro regreso a la torre.
Tiene
razón… pero vivo sumergida en una falacia irreal de la que no encuentro salida…
No me apetece nada.
Solo pensar y estar sola.
Mirar con
estos nuevos ojos me sorprende.
Tienes que
despertar… Susurraban las voces del pasado. Y lo he hecho.
No soy
la protagonista… es cierto. Solo soy algo unido al resto de los protagonistas
de las historias que se
entremezclan.
El Maestro
Lecea sigue evitándome. Jeno dice que es un cobarde y que no quiere enfrentarse
a su pasado y al dolor causado.
- Te ha
echado la culpa de todo, amiga – Me ha dicho – No le hagas más caso… Por tu
bien…
¿Por mi
bien? ¿Y eso que significa?
Yo no
sé si estoy bien… creo que sí. El despertar me está haciendo crecer por dentro…
pero nadie lo ve.
Y sinceramente
no me preocupa ni me molesta. Que ellos sigan con sus planes…
Yo voy
a seguir mirando la realidad como lo que es: algo esencialmente vacío.
Esa
visión es parecida a volar y a soñar como si estuvieras allí. Es una manera de
ser libre y de conocer el mundo como lo que es.
La importancia
reside en la nada.
Besos para
todos.
Esta muy bien el blog, no lo conocía hasta ahora, me pasaré más a menudo a leerlo. Aprovecho para felicitarte el 2012, un saludo!!
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