2/5/12

“El Amigo de Jota”

Anoche hubo una fiesta. Un grupo de estudiantes celebraron la terminación de sus estudios en la torre. Jota me pidió insistentemente para que fuera:

- Me ha invitado un chico del Oeste. A veces salimos al bosque juntos y analizamos las aves del lugar… es muy agradable, pero…

- ¿Si? – Pregunté sin muchas ganas - ¿Qué problema tiene?

- Creo que… - Jota guardó silencio – Le gusto…

Quise reírme a carcajadas con aquellas ideas, pero me contuve.

- Vale amiga – Le respondí – No veo el problema, la verdad.

Jota me miró muy seria.

- Pues existe, Serena… Existe… No quiero darle pie para que me diga algo que no quiero escuchar.

- Pero – Indagué – Si no te lo ha dicho en vuestras incursiones en el bosque, ¿por qué iba a hacerlo ahora?

- Porque se va… Y según dice no volverá a la torre por muchos años… puede que décadas…

- Pues sí que lo tiene claro – Murmuré.

- ¿Cómo dices? – Jota parecía disgustada.

- No nada – Dije – Que no me apetece ir a la fiesta… Es que llevo unas semanas muy cansada y haciendo muchas entrevistas y…

- Claro… Y no tienes tiempo para una amiga, ¿no es eso? – Preguntó Jota con retintín.

- Me parece que no estás siendo objetiva ni justa – Le dije – No puedes anteponer tus sentimientos y tus deseos para obligarme a hacer algo que no quiero.

- Ya lo sé, Serena… - Respondió – Lo siento, pero es que… creo que no voy a saber decirle que no… y eso me preocupa… más que nada por…

- ¿Mi primo? – Continué la frase que había empezado Jota, mientras levantaba la cabeza de los escritos y apuntes de toda la semana.

- Si… Por Josué.

- Sabes que mi primo es independiente y muy observador. Estoy casi segura de que él ya sabe lo que estás pensando… ¿Por qué no hablas con él? – Le aconsejé.

- No creo que sea buena idea. Ayer tuvimos una especie de discusión… reconozco que fue por una tontería, pero… a mi me afectó.

En ese momento, Rosaura entró en la sala de estudio y se acercó a nosotras.

- Es una alegría veros a las dos aquí – Dijo – Tengo que enseñaros algo.

Sin más, nos animó a que la siguiéramos y eso hicimos.

En medio del patio principal, Josué charlaba poco amigablemente con un chico joven.

- Tengo entendido que ese de ahí es tu primo y tu pareja, ¿no? – Nos dijo, señalándonos a una y a la otra.

Jota se puso pálida.

- Ese es el chico del que te he hablado – Me susurró – Ese es Sebastián…

- ¿Ves? No tienes que preocuparte por nada… - Dije – Mi primo es muy observador…

Nos acercamos veloces a los dos chicos y mientras Jota se llevaba a mi primo, yo pude hablar unos instantes con el amigo de Jota.

- No sé porque los maestros de esta torre, tienen que ser tan sumamente estrictos – Me dijo.

- Josué no es estricto – Le respondí.

El chico pareció extrañarse y tan solo dijo en voz baja:

- Pues conmigo sí… Ya no me voy de la torre.

Con ganas de salir corriendo y contárselo todo a mi amiga, y que me explicara lo que había sucedido, dejé a Sebastián en su habitación junto a su compañero de cuarto.

- Cuida de él – Le dije – Parece que está algo ofuscado…

Anoche hubo una fiesta, sí… Pero no fui. Ni tampoco mi amiga….

Aún no conozco los detalles del desencuentro, pero voy ahora mismo a solucionarlo.

Luego os cuento.



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