12/9/12

“Hipnotizada”



- He hablado telepáticamente y en sueños con mi hija – Me dijo Jota con la cara iluminada.

Mi primo Josué y Jeno, como si no hubiera pasado el tiempo, han salido a divertirse al bosque. Ninguno de los dos lo ha reconocido, pero se han echado mucho de menos.

Pablo ha vuelto en sí. No recuerda nada de lo sucedido. Lorenzo piensa que es mejor no decírselo… así que todos estamos haciendo un esfuerzo para no hablar de esos días sin la torre.

Sin embargo Darío, se acuerda de todo. Y casi vive en la biblioteca, intentado comprender quienes eran esas personas que se adueñaron de sus cuerpos.

- Mi control sobre los acontecimientos es muy grande – Dijo el chico – No puede ser que me pasara aquello.

- ¿Por qué Pablo no recuerda nada? – Le pregunté.

Darío me miró y suspiró sonoramente.

- Le he borrado la memoria – Me dijo murmurando – No creo que sea una buena idea que se entere… Podría ser malo para él.

Fruncí el ceño.

- Pero… - Comencé – Pablo es…

En aquellos momentos, una vocecita interna me hizo callar.

“Si Darío ha sido capaz de controlar la mente del niño más sabio de la torre… ¿Quién me dice a mí que no pudiera hacerlo con todos nosotros?”.

Las dudas me hicieron ser prudente.

- ¿Sí? – Preguntó Darío algo distraído.

- Nada, nada – Dije rápidamente – Tal vez tengas razón. Puede ser un problema para él…

Yo sabía que no. Pablo me había demostrado mil veces que era un ser muy sabio y sin miedos.

Así que me reuní con mi amiga Jota, más sensitiva que de costumbre, y se lo conté:

- Creo que tendríamos que hablar con Pablo – Me recomendó – Una persona como él, siempre sabe lo que hay que hacer…

Asentí.

Al poco rato, ya estábamos en la puerta del dormitorio del pequeño.

- Llama – Le dije a Jota.

Ella se quedó parada y sin reaccionar.

- Puede ser que no sea adecuado… - Dijo como una autómata.

- ¿Adecuado?... ¿Desde cuándo hablas así?

Jota tenía los ojos en blanco. Se dio la vuelta y me miró con su mirada perdida.

- Darío es un buen chico. Tenemos que confiar en él.

Jota lleva unos días muy extraña. Acompaña a Darío a todas partes y no para de sonreír como una boba…

Creo que está hipnotizada…

No sé a quién buscar para que me ayude… no me atrevo a hablar sola con Pablo… ¿Y si Darío me hipnotiza a mi también?...

Hasta luego.



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