2/1/13

"El Desorden Ordenado"


Desde que Lorenzo se fue, parte de la torre vive sin ganas y con un gran sentimiento catastrofista.

Los menos, nos hemos dado cuenta de lo necesaria que era la marcha del anciano sabio...

Cuando dependemos excesivamente de una persona, dejamos de ser nosotros mismos y eso es lo que estaba pasando con muchos estudiantes y maestros que alababan a Lorenzo como si fuera superior a ellos...

Y eso que una de las enseñanzas del Maestro era tratar a todos como iguales, sin distinciones...

Sin embargo, los más ciegos seguían sus lecturas y sabias palabras e iban mucho más allá, que una simple aportación...

Pensaban que tenía la verdad y que era la única persona (o una de las pocas), que era bondadoso y generoso con los demás, sin esperar nunca nada a cambio.

El desorden que se produjo en la torre, el día de la marcha de Lorenzo, fue atroz.

Las sombras de la pena y la transición de una muerte no acaecida ni anunciada, sembraron los rincones de las salas.

A Jota le afectó en exceso... Tal vez por su estado o por sentirse pérdida sin el viejo Maestro... No lo sé. No he podido acercarme a ella para preguntarle.

Tan solo sé lo que me ha contado mi primo:

- Jota está en su mundo - Me dijo - Desaparece todas las mañanas de la torre y se va a caminar sin compañía. Estoy tranquilo, porque los animales del bosque la protegen, como ella ha hecho siempre con ellos. Aún así, espero que se le pase pronto.

Sin embargo, después de unos días revolucionarios, el orden pareció aparecer en la torre, de modo muy original...

Sin ningún mando ejercido por el nuevo Maestro de la torre, las personas por sí solas, comenzaron a ocupar su lugar.

Yese me comento que era una de las estrategias que tenía en mente:

- Todos somos adaptativos y ante situaciones nuevas o que no nos gustan, terminamos por encontrar un hueco en el que reposar.

La mirada entretenida y avispada de Yese, me encanta.

Parece un personaje de un cuento.

Sus pequeños y achinados ojos, le dan un halo de misterio, que parece que no tiene en realidad.

- Yo soy una persona sencilla - Me dijo - Lo que ves y como me ves, es como soy. Sin dobleces.
Imagino que Lorenzo se dio cuenta de eso enseguida y por eso lo nombró su sustituto.

- Pero Serena - Me confesó - Tú tienes un importante cometido que hacer en la torre... Lo sé y juntos lo haremos.

Estoy contenta de que Yese esté tan activo y a la vez tan incluido en el grupo. No parece un líder común.

Cuando Lorenzo regrese (si lo hace), estoy convencida de que estará muy alegre de las habilidades de este chico nuevo.

Voy al comedor.

He quedado allí con Yese para comenzar con nuestra especie de alianza.

Hasta pronto.



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2 comentarios:

  1. Un estupendo relato, te felicito desbordas muchas creatividad al escribir.
    Un saludo
    Oliver

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  2. Hola Oliver :D Muchas gracias :) Un abrazo

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