7/8/13

"Contacto con la Torre"

Escucho la música y los cánticos de la torre.
Alrededor del patio, un grupo de estudiantes recién llegados, charlan animadamente de los colores de las salas.
- La sala blanca es peligrosa – Se oye decir a un veterano – Si no tienes las cosas claras, no saldrás de ella en días…
- Sin embargo son las mejores… Para mi gusto – Sin duda aquella era la voz de Jeno – Si crees que algo puede ocurrir, es el mejor lugar para intentarlo.
En mi entorno más cercano, ya no hay ruidos extraños ni silencios artificiales prolongados.
Mi cabeza me está ayudando a continuar cuerda.
Nada ni nadie sabe lo que te ocurre, Serena”.
Mi voz interior es cada día más fuerte e intuitiva.
Por eso, tienes que ser cauta. No levantes la más mínima sospecha sobre tus viajes”.
Parece que por fin alguien me escucha… Aunque sea yo misma.
Al aislarme del mundo, entre comillas real, he podido recuperar un poco más la telepatía con los habitantes de la torre.
- En un hospital – Le he transmitido a Lorenzo desde mi cama recién aseada – Y personas del pasado con batas blancas, entran muy de vez en cuando a ver como sigo…: “¿Qué tal Serena, cómo sigues hoy?”… Son sus palabras iguales día tras día… Lo sorprendente, es que nadie tiene real interés en conocer como estoy…
- Serena, el doctor ya está aquí – Jota me ha sacado de golpe de mi mundo – Quiere verte y tienes que estar espabilada. Venga – Me ha dado un vaso con una líquido oscuro dentro – Tómatelo sin rechistar y abre los ojos…
La Jota de esta realidad, es autoritaria… Siempre me está dando órdenes o regañando… Por lo menos, eso intuyo cuando levanta tanto la voz hasta para despedirse de mí:
- Hasta dentro de dos días amiga – Gritó hace una semana desde la puerta – Recuerda… Pórtate bien… Come y bebe… Y no preocupes al personal.
Reconozco que yo no estoy haciendo nada para integrarme… Al contrario.
Sentir lo irascible que están todas las personas que me rodean, no me da tranquilidad (como ellos, por otra parte, quieren que esté… Tranquila y obediente). Sino que todo lo contrario… Absorbo sus sentimientos y sensaciones como si fuera una esponja y eso me debilita…
Imagino que aún no han aprendido a canalizar la energía de dentro hacía afuera y transformarla en fuerza y vitalidad… Muchos siguen atados al blanco o negro… Si eres activo no puede evitarlo: “Es que soy así… Qué le voy a hacer” (dicen).
Sin embargo, no pierdo las formas, hago mi papel todos los días y actúo como se espera que lo haga…
Al fin y al cabo, Lorenzo dice que me va a ayudar a salir de aquí. Y que si no puede, vendrá a llevarme con él.
Le espero con los brazos abiertos.
En poco tiempo volveré a casa.
Hasta pronto.

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