6/11/13

“Absorbida En Un Mundo Mágico”

Hoy es el día en que mi aventura comienza.
Me he vuelto loca pensando que la torre ha sucumbido a los embistes de la racionalidad.
Sin embargo, hace pocos días, pude hablar con el maestro Lorenzo, que me dijo serenamente:
- Ni tú ni yo, formamos parte de esta realidad existente – Hizo una pausa para respirar profundamente – Ha llegado el momento de partir.
Con sus típicos andares, se acercó hasta mi cama y me agarró con fuerza de la mano.
- ¿A dónde iremos? – Pregunté con algo de intranquilidad – No me encuentro aún con suficiente fuerza para salir de mi encierro.
El anciano, al que conozco bien, me guiñó un ojo y me señaló que esperara.
Con prudencia, se incorporó y se dirigió a la puerta de mi habitación.
Entonces, con un leve susurro, me dijo:
- Los seres nos esperan Serena…
De la sorpresa, abrí tanto los ojos, que pensé que me estallarían.
- No puede ser – Dije – Jota me lo dejó muy claro. Nada de lo que he vivido ha sido real… Ya casi me lo estaba creyendo…
El jovial maestro, hizo un gesto con la boca para denotar su disconformidad.
- Nadie en la torre ha sabido decirme en estos últimos días, porque has estado tanto tiempo en silencio – Apuntó – Y apenas había ocasión me censuraban las ganas de venir a verte.
Aquellas palabras me desconcertaron mucho…
El maestro Lorenzo no tenía que pedir permiso a nadie para venir a mi cuarto. De hecho, siempre me dijeron que no podía porque estaba en la cueva o haciendo otras cosas…
Así se lo mencioné al sabio maestro.
- No creo que haya sido culpa de nadie – Afirmó – Yo hace mucho tiempo que ya no soy la cabeza visible de la torre.
- Pero… - Comencé a preguntar - ¿Cuántos días llevo yo encerrada en mi habitación?
Lorenzo bajó la cabeza con aflicción.
- Prácticamente desde que llegaste a la torre… - Suspiró – Hace ahora casi cinco años…
Convencida de que aquello era una broma, sonreí ante sus palabras.
Sin embargo, el gesto duro del anciano, me hicieron acallar mis risas.
- Serena – Dijo muy serio – Has estado mucho tiempo viviendo en tu cabeza… Y has creído muchas historias sin sentido…
- Claro – Dije con retintín – Y tú nunca has sido el maestro principal de la torre.
- Sí – Asintió – Eso sí pasó. Fui director del centro durante un tiempo… Hasta que tu locura me arrastró a tu mundo.
- ¿Del centro? – Pregunté con la voz casi atragantada.
- La torre no es lo que recuerdas… - Afirmó – La torre es un lugar creado en tu mente para evadirte de tus quehaceres diarios.
- Pero – Titubeé – Tú me estás diciendo que lo que he visto y sentido ha sido real… No lo entiendo.
En anciano me acarició el brazo, mientras me calmaba:
- Claro que sí. Muy real. En dos días saldremos del encierro e iremos con los seres. No te preocupes… Todo va a salir bien.
Hoy es ese día. Espero a Lorenzo con ganas.
Ya mismo todo volverá a ser real.
Os contaré que ocurre la semana próxima.
Hasta luego.



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